Quiropráctica en la Tercera Edad

A menudo se asume que el tratamiento quiropráctico es inadecuado para las personas mayores. Esto no es cierto.

Las personas mayores, en particular, a menudo tienen que luchar con problemas de espalda difíciles, dolores de cabeza o de cuello y artrosis de cadera o rodilla. Los quiroprácticos pueden hacer una contribución importante para aliviar estas molestias con movimientos suaves de las manos.

Con la edad, los discos intervertebrales, las articulaciones vertebrales, los ligamentos, los músculos y el tejido de soporte se debilitan y, por lo tanto, pierden resistencia y resistencia. Esto lleva a un aumento del dolor. Las posibles lesiones se curan más lentamente.

El quiropráctico hace un diagnóstico y tiene en cuenta el estado de la columna vertebral cuando elige el tratamiento. Existen técnicas de tratamiento efectivas, seguras y no invasivas que funcionan con poca presión y sin impulso (p.ej. movilización articular, estiramiento o programas de ejercicios simples). Incluso las personas con osteoporosis pueden ser tratadas de manera segura y eficiente.

Aproximadamente el 15% de los pacientes quiroprácticos tienen más de 60 años. Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), se espera que este grupo de edad se duplique para 2050. Los quiroprácticos jugarán un papel cada vez más importante en el diagnóstico y tratamiento de los ancianos.

Existen numerosos estudios científicos sobre el tema “Quiropráctica para personas mayores”